¿Saben qué? Estoy
cansado del BLA BLA BLA. Ese BLA BLA BLA que lo podés reemplazar por palabras
tales como chamuyo, excusas, fruta, etc. Pero estoy podrido del BLA BLA BLA de
todos eh. El BLA BLA BLA de amigos, ese que juuusto cuando les decís de hacer
algo, justo justo justo tiene un plan diferente al de todos los días… Justo
tiene que cuidar al perro porque la casa queda sola… ¡¡Si!! Ese mismo perro al
que cada vez que vas a la casa de tu amigo lo ves más abandonado que MySpace y que sabe cuidarse mejor sólo que con la
compañía de los dueños. Básicamente el BLA BLA BLA será esa excusa misma sumado
al “voy a estar siempre que me necesites” que te dijo y escribió una semana atrás y que
parece haber quedado perdidisimo en “las historias más recientes” del perfil de
Facebook de uno y que ahora no es más que puro bla bla. ¿Saben que otro BLA BLA BLA
termina siendo insoportable? El de los padres. Que cuidado cuando salís, que
acordate de cerrar el gas, que acordate de cerrar con llaves… ¡Cada vez
boludeces más grandes! Que si vas a tomar un té no desparrames azúcar por toda
la mesa que después vienen las cucarachas… Mamá, el azúcar no se va a
desparramar nada porque el azúcar se hizo un cascote porque a vos se te dio por
consumir edulcorante y yo me hago un té máximo dos veces por año, así que el
azúcar está seco desde hace un mes y ni rasqueteando con la cuchara se deshace!
El infaltable “Abrígate que hace frío”, no solo tengo 22 años, sino que encima
tengo sentido de la temperatura, o sea, me doy cuenta si cuando asomo la nariz
a la calle necesito ponerme una campera. Otro BLA BLA BLA es el de los
políticos. Pff ese es un BLA BLA BLA que a veces es tan indignante que ni me
voy a poner a a escribir del tema. El BLA BLA BLA viene de todos lados, de
desconocidos también. Flaca, decime a la cara que soy feo en vez de mandar
fruta diciendo que estás con una amiga y se tienen que ir, si dos horas después
te voy a ver bailando en el mismo boliche, no solo con la supuesta amiga con la
que te ibas a ir, sino que también con un flaco apoyándote (que obviamente es
más fachero que yo). Señor diariero… Te
me pasaste la infancia diciendo que la revista que quería te la traían al día
siguiente, y yo como un pelotudo volvía a ir un día después a pedírtela y no,
no te la habían mandado, que seguro mañana estaba. Y si, ya sé que era una
revista pelotudisima, pero yo la quería! Así que por terecer día me despertaba
temprano (porque encima se te ocurre cerrar al mediodía y yo que iba a la tarde
al colegio me despertaba justo cuando cerrabas vos) y… OH, No sé que pasó con
el muchacho que las trae, pero tenía que ir y no fue… ¡Forro! Decime que no la
tenés y no la vas a tener y listo! Igual que todos los kioskeros y vendedores
del mundo que JUSTO acaban de vender eso que uno JUSTO va a comprar. ¡No tenés
porque tu kiosko de maxikiosko no tiene nada y de kiosko de mierda tiene mucho!
te voy a ver bailando en el mismo boliche, no solo con la supuesta amiga con la
que te ibas a ir, sino que también con un flaco apoyándote (que obviamente es
más fachero que yo). Señor diariero… Te
me pasaste la infancia diciendo que la revista que quería te la traían al día
siguiente, y yo como un pelotudo volvía a ir un día después a pedírtela y no,
no te la habían mandado, que seguro mañana estaba. Y si, ya sé que era una
revista pelotudisima, pero yo la quería! Así que por terecer día me despertaba
temprano (porque encima se te ocurre cerrar al mediodía y yo que iba a la tarde
al colegio me despertaba justo cuando cerrabas vos) y… OH, No sé que pasó con
el muchacho que las trae, pero tenía que ir y no fue… ¡Forro! Decime que no la
tenés y no la vas a tener y listo! Igual que todos los kioskeros y vendedores
del mundo que JUSTO acaban de vender eso que uno JUSTO va a comprar. ¡No tenés
porque tu kiosko de maxikiosko no tiene nada y de kiosko de mierda tiene mucho!
Resumiendo, estoy
cansado del BLA BLA BLA de toda clase. Tal vez, el día que todos pasen de tantas palabras
faltas de total verdad y sinceridad a la acción, todo será distinto.
Ojalá llegué ese momento en que la mayoría de las veces que alguien te diga te quiero sea sin palabras. Ojalá
llegué ese momento en que la mayoría de las veces que alguien te diga te quiero sea con hechos.
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